Tailandia, ruidosa calma.

Habiendo hecho un paréntesis en sus más que normales vidas para dedicarse a la ardua tarea de recorrer maravillosos rincones del continente asiático durante tiempo indefinido, llegaba ahora el turno de Tailandia, ¨País de gente libre¨

El principio del viaje para él, la continuación del suyo para ella.

Ella dejaba de viajar sola y abandonaba las montañas del techo del mundo, el Himalaya, para sumergirse en las increíbles tonalidades verde-turquesa del Mar de Andamán y el Golfo de Tailandia que bañan estas tierras.

Él comenzaba su viaje por Asia, su segunda gran aventura tras cruzar de norte a sur el continente americano, el que seguiría cambiando su vida. Allí se reunieron, allí comenzaban juntos su andadura…

Por boca de muchos sabíamos que Tailandia ya no era aquel país de la sonrisa que un día fue, dados los intereses comerciales que se han generado durante años en torno al turismo. Nosotros huíamos de la muchedumbre del turismo fácil y de algunas otras injusticias permitidas a occidentales con la cartera bien llena o, al menos, dispuestos a vaciarla. Aun así, parecía un buen punto de encuentro y conexión a otros destinos, y como tal fue elegido. No, de entrada no parecía que nos fuera a enganchar este sitio, pero…

Bangkok, caos y contrastes

Bangkok, una imagen mental de superurbe caótica te invade al pensar en la capital tailandesa, y no es equivocada. Ciudad de grandes contrastes, donde modernos rascacielos y construcciones tradicionales de tejados puntiagudos compiten por el protagonismo en su skyline, y donde los trajes de ejecutivos se codean con las túnicas de los monjes budistas en sus calles.

Bangkok - el mapa infinito

Es una ciudad inmensa, con alrededor de 8 millones de habitantes, con cientos de monumentos, templos y budas que visitar, y qué mejor forma de moverse que en baratos tuk-tuk o asequibles taxis, que pueden ser rosas y de todos los colores imaginables, aunque nuestro transporte favorito fueron sin duda los barcos que navegan por los canales y el afluente principal del río Chao Phraya, que conectan gran parte de la ciudad. De esta manera puedes aprovechar un bonito paseo por un mínimo precio, siempre siendo más fiable que cualquier otro medio ya que, si es fácil sacarle un buen precio a los tuk-tuk, es porque en la mayoría de ocasiones tratan de pararte en comercios y tiendas con las que tienen acuerdos previos y se llevan ciertas comisiones, con lo que un viaje de 15 minutos se puede convertir en una una hora deambulando por la ciudad.

Estando alojados en la bulliciosa Khao San Road, el gueto por excelencia de los mochileros, el río se convirtió en nuestro aliado para visitar lugares como Wat Indra Viharn (el gran Buda), imponente Buda de 32m de altura, Wat Saket (Montaña Dorada), con unas vistas excepcionales de la ciudad, Wat Arun (el Templo del Amanecer), pero es al visitar Wat Pho, templo del Buda Reclinado, cuando quedamos deslumbrados. Allí, multitud de patios y estatuas de Buda en una y mil posturas hacen aún más majestuoso el gran Buda cubierto de pan de oro, de 43m de largo y 15m de alto, que no entraba en nuestra cámara fotográfica, con las plantas de los pies repletas de incrustaciones de nácar en escenas que narran la llegada de Buda al Nirvana. Impresionante.

Bangkok templo - el mapa infinito

Quedaron sitios pendientes de visitar como el Mercado Flotante y el Gran Palacio (lugares que en todas las guías recomiendan), este último por varios motivos. Nuestra política mochilera de que siempre hay que dejar algo pendiente de ver para una posible próxima visita, y que los astros y los tailandeses parecieron confabularse para que no consiguiéramos entrar al recinto, unos no poniéndose de acuerdo en la indumentaria adecuada y otros en el horario de cierre. ¿Verdad o farsa?

En ese mismo instante llegamos a la conclusión de que existe una especie de trama Thai, como la denominamos jocosamente, extendida entre los habitantes autóctonos, ya que allá donde fueras y a quien consultaras para que te indicara un lugar, alguien sacaba un bolígrafo y comenzaba a explicarte en modo guía profesional, con curiosas variantes y preferencias, tratando de venderte de muy buenas maneras cualquier tipo de servicio con locales, taxis, embarcaciones… y siempre intentando que subieras, incluso antes de terminar la conversación, ¡a un tuk-tuk! Divertido. Si te sabes dar cuenta a tiempo de las reglas del juego.

Ayutthaya, la huella birmana

En aquellos días también realizamos una expedición a Ayutthaya, la antigua capital de Tailandia, a tan solo 80km al norte de Bangkok, reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Interesantes ruinas, desde que la invasión Birmana cayera sobre el reino de Siam, y en la actualidad convertido en un parque histórico.

Ayutthaya - el mapa infinito